Palabras normales, para gente normal.

jueves, 14 de octubre de 2010

En mi propia mierda

Caminas sobre el fango, te hundes con cada paso que das. Estás destinado a joder la vida del resto. Algunos salvan el mundo y otros, simplemente, deben cagarlo, para mantener el equilibrio perfecto.

No poder aguantar las ganas de (auto)destruir. Eso es lo que siento. Con cada acción, obtengo una consecuencia, una respuesta negativa que carcome lo que he construido. Cosecho lo que siembro.

Aquellos que me miran en el parque, mientras me consumo en mi propia mierda, me juzgan sin saber lo que he hecho, me persiguen y con cada mirada, me abofetean con palabras cortopunzantes, directo a mi cerebro. Puntadas de remordimiento combinadas con placer son las malditas pesadillas que hoy tengo.

No tengo claro si serán 30 ó 40, tal vez menos. Dependerá de la resistencia y de cuanto soporte esta maldita presión. Suelo pensar en acabar con todo, pero sin derramar una lágrima. No tengo claro si me arrepiento o no, pero cada vez que piso una poza, mojo a los demás y eso no se siente bien.

Rasgar o quemar mi piel, alejaría los fantasmas, pero liberaría a la persona que está contenida bajo ella. ¿No sería mucho peor?

Drogar y bloquear mi mente, los aleja de mí, pero luego recibo, de golpe, un puñado de emociones, que soy incapaz de controlar. ¿No es mucho más peligroso?

Tan sólo me queda respirar y esperar a que todos se vayan y dejen de perseguirme. No estoy sano y no creo mejorar, sigo hundiéndome y sigo empeorando.

Todo tiene un final feliz... por lo menos para algunos.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Inestable

Amas el vértigo, ¿no es así? Te derrites frente a la velocidad, porque el aire atraviesa tus poros. Puedes sentir como el sudor se evapora de ti. La adrenalina acaudala y desborda tus venas, tanto que tu corazón rompe con cada latido tu pecho, lo desgarra.

No me digas que sientes miedo de mí.

sábado, 21 de agosto de 2010

A punto de colisionar

Caminamos sobre estrellas.
Estrellas distantes y sin luces.
No reflejan más que la felicidad de otras.
Solos, estamos, cariño.
No hay nada por hacer, sólo caminar por el Universo.

Tú cantas por Plutón,
yo camino por el Sol.
Podemos vernos, pero no tocarnos.
Tan sólo un salto basta para cruzar la inmensidad.

Cada vez que alzamos las manos
para aferrarnos a una estela,
la Teoría del Bing Bang se encarga de recordarnos quienes somos.
Dos meteoritos a punto de colisionar.

Vaguemos en el infinito,
tan lejos como el vacío lo permita,
sin rumbo.
Que la falta de gravedad nos suspenda.
Ya nada se puede hacer.

Tú cantas por Plutón,
yo camino por el Sol.
Podemos vernos, pero no tocarnos.
Tan sólo un salto basta para cruzar la inmensidad.

Cada vez que alzamos las manos
para aferrarnos a una estela,
la Teoría del Bing Bang se encarga de recordarnos quienes somos.
Dos meteoritos a punto de colisionar.

Ven a Saturno,
un paraíso de gas.
Me invitas a la Tierra,
que supones es un Edén.
Miles de años luz, separan este amor.

Cada vez que alzamos las manos
para aferrarnos a una estela,
la Teoría del Bing Bang se encarga de recordarnos quienes somos.
Dos meteoritos a punto de colisionar.

Recuerda, somos dos meteoritos a punto de colisionar.
Dos meteoritos a punto de colisionar.

No me invites a Neptuno ni a Plutón
Nada podemos hacer ya.
Camino por la Luna
y tú ahora estás en el Sol.

Cada vez que alzamos las manos
para aferrarnos a una estela,
la Teoría del Bing Bang se encarga de recordarnos quienes somos.
Dos meteoritos a punto de colisionar.

viernes, 30 de julio de 2010

No sé

Y me preguntan si alguna vez me he enamorado.

Frente a aquella pregunta, debo comenzar con definir qué es el amor, pero como no estoy para tonterías, debería seguir con algo más fácil: una descripción.

Podría describir el sentimiento más hermoso del mundo, como algo que te hace sentir estúpido, tanto que se somatiza y te sientes con dolor de vísceras, con taquicardia y con taquipnea. Cuando ves a la persona de la cual estás enamorado, piensas que es para toda la vida y comienzas a planificar lo que harás al mes siguiente, cuando cumplas un año y cuando se lo presentes a tu familia. En resumen, lo mejor que te puede ocurrir.

Bueno, creo que me pasó algo así, pero digamos que fue el comienzo y luego... el otro lado... lo que faltó de la descripción, lo que da lo mismo contar, porque ya todos lo hemos sentido y más que eso, lo hemos llorado.

Aún no sé si responder sí o no, pero lo que sentí, no me gustó para nada. Hoy prefiero omitir y reflexionar: ¿Me he enamorado alguna vez?

miércoles, 14 de julio de 2010

Esto es amor

Que estés, pero no.
Que me ames y que no lo digas.
Que tengas celos y que me lo hagas saber.
Quiero que nuestro amor siga siendo tortuoso.

miércoles, 26 de mayo de 2010

miércoles, 12 de mayo de 2010

Esto parece una verdadera amigdalitis: aparece, se cura y al cabo de un tiempo, vuelve a aparecer y a curarse otra vez. ¿Pero desaparece realmente?¿O es que acaso sólo la camuflamos con antibióticos ineficientes?.

Hasta cuándo seguiremos evadiendo el tema de fondo, cuándo seremos realmente sinceros y no unos cobardes. Es hora de que definamos lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos. No damos soluciones concretas y tan sólo nos quedamos con el: "veamos que pasa", nos conformamos con el parche menos efectivo y más conveniente a la vez, que puede existir.

Ya es tiempo de que entendamos que tememos hablar y dejar claro este asunto, porque todo el tiempo que llevamos juntos, hemos formado una relación en base a la incertidumbre, y una vez que esclarezcamos esta amigdalitis, tenemos dos opciones: poder avanzar o terminar para siempre. Por ende, esta amigdalitis interminable radica en que tenemos miedo de que la segunda posibilidad se haga realidad y nos quedemos sin pan ni pedazos, sólo porque lo que amábamos del otro estaba cementado en errores.

A estas alturas, no sé si hablar de sentimientos o de fetichismo. Pero lo que sí sé, es que se acabó, no más recaídas.

viernes, 5 de marzo de 2010

No unread mail

Y tan sólo recibí un mail. Era de VTR promocionando su web site. ¡Qué iluso!

domingo, 24 de enero de 2010

Eso sos.

Sos la bella oruga que cayó sobre mi hombro un helado invierno. Caías de un reseco árbol, pesada, directo hacia el suelo, pero ahí apareció mi hombro, mi común y nada especial hombro. Antes de reposar sobre mí, rozaste mi cara. El roce fue cálido, dejando un suave aroma a resina en mi mejilla.

Una vez que estabas sobre mí, pequeña oruga, posada sobre mi camisa cuadrillé, no hiciste más que aferrarte, tal y como tu naturaleza te lo ordena. Podía sentir tu energía, podías nutrirte de la mía y yo de la tuya, en una armoniosa simbiosis. Eramos dos seres conectados, entes vagantes que no hacían más que caminar viendo caer las amarillas-naranjas-verdes-cafés hojas desde el cielo, y pisando los charcos que formaba la unión de la calle y de la vereda.

Pequeña oruga, el tiempo dictó que era hora de marchar de mi camisa, era hora de dejarse caer nuevamente, de aferrarse a nuevas sensaciones y a nuevos colores.

No creo ser capaz de conseguir un olor a resina como el tuyo. Sos mi oruga, sos la oruga con la que quiero emprender el vuelo, una vez que consigas tus alas.

Si es verdad que las mariposas viven un día, entonces quiero ser tu espectador el día entero.