Palabras normales, para gente normal.

viernes, 30 de julio de 2010

No sé

Y me preguntan si alguna vez me he enamorado.

Frente a aquella pregunta, debo comenzar con definir qué es el amor, pero como no estoy para tonterías, debería seguir con algo más fácil: una descripción.

Podría describir el sentimiento más hermoso del mundo, como algo que te hace sentir estúpido, tanto que se somatiza y te sientes con dolor de vísceras, con taquicardia y con taquipnea. Cuando ves a la persona de la cual estás enamorado, piensas que es para toda la vida y comienzas a planificar lo que harás al mes siguiente, cuando cumplas un año y cuando se lo presentes a tu familia. En resumen, lo mejor que te puede ocurrir.

Bueno, creo que me pasó algo así, pero digamos que fue el comienzo y luego... el otro lado... lo que faltó de la descripción, lo que da lo mismo contar, porque ya todos lo hemos sentido y más que eso, lo hemos llorado.

Aún no sé si responder sí o no, pero lo que sentí, no me gustó para nada. Hoy prefiero omitir y reflexionar: ¿Me he enamorado alguna vez?

miércoles, 14 de julio de 2010

Esto es amor

Que estés, pero no.
Que me ames y que no lo digas.
Que tengas celos y que me lo hagas saber.
Quiero que nuestro amor siga siendo tortuoso.

miércoles, 26 de mayo de 2010

miércoles, 12 de mayo de 2010

Esto parece una verdadera amigdalitis: aparece, se cura y al cabo de un tiempo, vuelve a aparecer y a curarse otra vez. ¿Pero desaparece realmente?¿O es que acaso sólo la camuflamos con antibióticos ineficientes?.

Hasta cuándo seguiremos evadiendo el tema de fondo, cuándo seremos realmente sinceros y no unos cobardes. Es hora de que definamos lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos. No damos soluciones concretas y tan sólo nos quedamos con el: "veamos que pasa", nos conformamos con el parche menos efectivo y más conveniente a la vez, que puede existir.

Ya es tiempo de que entendamos que tememos hablar y dejar claro este asunto, porque todo el tiempo que llevamos juntos, hemos formado una relación en base a la incertidumbre, y una vez que esclarezcamos esta amigdalitis, tenemos dos opciones: poder avanzar o terminar para siempre. Por ende, esta amigdalitis interminable radica en que tenemos miedo de que la segunda posibilidad se haga realidad y nos quedemos sin pan ni pedazos, sólo porque lo que amábamos del otro estaba cementado en errores.

A estas alturas, no sé si hablar de sentimientos o de fetichismo. Pero lo que sí sé, es que se acabó, no más recaídas.

viernes, 5 de marzo de 2010

No unread mail

Y tan sólo recibí un mail. Era de VTR promocionando su web site. ¡Qué iluso!

domingo, 24 de enero de 2010

Eso sos.

Sos la bella oruga que cayó sobre mi hombro un helado invierno. Caías de un reseco árbol, pesada, directo hacia el suelo, pero ahí apareció mi hombro, mi común y nada especial hombro. Antes de reposar sobre mí, rozaste mi cara. El roce fue cálido, dejando un suave aroma a resina en mi mejilla.

Una vez que estabas sobre mí, pequeña oruga, posada sobre mi camisa cuadrillé, no hiciste más que aferrarte, tal y como tu naturaleza te lo ordena. Podía sentir tu energía, podías nutrirte de la mía y yo de la tuya, en una armoniosa simbiosis. Eramos dos seres conectados, entes vagantes que no hacían más que caminar viendo caer las amarillas-naranjas-verdes-cafés hojas desde el cielo, y pisando los charcos que formaba la unión de la calle y de la vereda.

Pequeña oruga, el tiempo dictó que era hora de marchar de mi camisa, era hora de dejarse caer nuevamente, de aferrarse a nuevas sensaciones y a nuevos colores.

No creo ser capaz de conseguir un olor a resina como el tuyo. Sos mi oruga, sos la oruga con la que quiero emprender el vuelo, una vez que consigas tus alas.

Si es verdad que las mariposas viven un día, entonces quiero ser tu espectador el día entero.

sábado, 2 de enero de 2010

De labios fáciles

No me avergüenzo al decirlo, porque me caracterizo por ser sincero y transparente; el comentarlo ahora, no responde a nada más que a demostrar quien realmente soy.

Por mucho tiempo, no he sido más que el amor de una noche, pero no de cualquier noche, sino de aquéllas en las que puedes oler la promiscuidad, en las que al entrar al club, se erizan las pelos por las eléctricas miradas de la gente, y en donde todos no hacemos nada más que mordernos los labios, como acto de coquetería extrema.

Una vez dentro del club, en cosa de segundos, ya eres de otra persona. Así de sencillo es ser el amor de una noche. Basta un roce y una mirada.

Reconozco que no me molesta serlo, pero tampoco significa que quiero que así sea la vida entera.

jueves, 26 de noviembre de 2009

En el mismo lugar, a la misma hora

Este es el punto en el que volteas y tomas en consideración las palabras de los demás.

Espero, pero a la vez no lo hago. Es algo difícil de explicar, ya que estás dispuesto inconscientemente. No tengo miedo a decirlo, no lo siento como desesperación y menos como dependencia. Todos queremos un período de estabilidad, yo soy uno más.

No temo gritarlo.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Es un mal día?

Despertamos en distintos lugares, a distintas horas. Caminamos por el mismo lugar. Los dos esperamos lo mismo. Pero algún día estaré para ti y tú estarás para mí, en el mismo lugar y a la misma hora.