Es el frío lo que me hace quererte aquí. Sólo el frío. ¿Me he vuelto frío?
Palabras normales, para gente normal.
lunes, 31 de enero de 2011
martes, 18 de enero de 2011
Risperidona
Estás en el 4to piso, sala 2, cama 4. Anoche disfrutabas del aroma de tu vida y hoy estás contenido de manos y pies. Gritas a viva voz el nombre de aquellos que no están cerca tuyo y reclamas por el mal trato que se te ofrece en tu propia casa, pero sabes en algún recóndito lugar de tu cerebro que no estás con ellos ni menos allí.
Hablas de injusticias, pero no tienes siquiera juicio para remitirte a los hechos, aunque lo que dices no es del todo insensato.
¿Cómo has llegado a este punto? No palpas, ni siquiera hueles - diría yo-, lo que estás viviendo.
De tanto chillar, has enfadado a todos en la sala y ahora, mientras aprietan tu nariz para que abras la boca, bebes seis gotas de un tranquilizante que tan sólo hará efecto 30 minutos.
Tu desesperación es más grande que un antipsicótico.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Utilidad Doméstica
Refriega con sal y algo de detergente aquella mancha de aceite que traes en la ropa, pero sabes que nunca podrás remover el veneno de la herida. Si aún caminas: corre. No vaya a ser que resbales con el óleo y pierdas la continuidad de la piel -una vez más-.
martes, 14 de diciembre de 2010
Es menester
Es necesario que te invite a cenar. He preparado una mezcla de las comidas que a los otros solía prepararles y he ambientado con la música que otros han etiquetado como "nuestra". Puedes sentarte a mi lado, ya que el asiento frente a mí está ocupado y reservado para todos los que vinieron una noche como ésta a sellar un contrato que nunca fue firmado.
¡Hey, mi amor, no puedes pronunciar aquellas palabras!... ya fueron moduladas, alguna vez, sobre estas velas y no quiero que se quemen, como ya lo hicieron alguna vez.
Te invito a tomar la copa y disfrutar de la textura de este licor que, más de alguna vez, embriagó a algún comensal hasta hacerlo caer en mi cama.
Hoy hago un brindis por todos aquellos que estuvieron antes que tú, en este mismo lugar y conmigo de anfitrión -reconozco que no fueron pocos-.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
No puedes regresar por donde has venido
Ciertamente, olvidar no es superar. ¿qué es realmente olvidar? ¿en vez de olvidar, perdonar?
Tengo la sensación que nunca perdonamos, siempre queda el resquemor de una traición pasada, ya que las cicatrices de un dolor profundo sanan, pero claramente, no se borran. Lo expongo de la siguiente manera: el alma y la conciencia tienen un programa que se modifica con cada acto, emoción y sentimiento, pero el algoritmo de la vida no posee un retorno. No se puede volver a empezar, no se puede pasar por el mismo camino como si nada.
Y ¿qué queda para los que olvidan?... un camino tortuoso y una vida de fantasía. Si obtener una enseñanza de la adversidad y continuar viviendo es casi imposible, imagino que pavimentar los recuerdos, enterrarlos o echarlos bajo la alfombra, posiblemente oscurezcan el dolor, pero luego, tendrás una avenida, un cementerio, o simplemente, un cerro de polvo en el living de tu casa.
Hoy no sé cómo poder superar... no soy capaz de perdonar ni olvidar.
¿Existe otro camino?
jueves, 14 de octubre de 2010
En mi propia mierda
Caminas sobre el fango, te hundes con cada paso que das. Estás destinado a joder la vida del resto. Algunos salvan el mundo y otros, simplemente, deben cagarlo, para mantener el equilibrio perfecto.
No poder aguantar las ganas de (auto)destruir. Eso es lo que siento. Con cada acción, obtengo una consecuencia, una respuesta negativa que carcome lo que he construido. Cosecho lo que siembro.
Aquellos que me miran en el parque, mientras me consumo en mi propia mierda, me juzgan sin saber lo que he hecho, me persiguen y con cada mirada, me abofetean con palabras cortopunzantes, directo a mi cerebro. Puntadas de remordimiento combinadas con placer son las malditas pesadillas que hoy tengo.
No tengo claro si serán 30 ó 40, tal vez menos. Dependerá de la resistencia y de cuanto soporte esta maldita presión. Suelo pensar en acabar con todo, pero sin derramar una lágrima. No tengo claro si me arrepiento o no, pero cada vez que piso una poza, mojo a los demás y eso no se siente bien.
Rasgar o quemar mi piel, alejaría los fantasmas, pero liberaría a la persona que está contenida bajo ella. ¿No sería mucho peor?
Drogar y bloquear mi mente, los aleja de mí, pero luego recibo, de golpe, un puñado de emociones, que soy incapaz de controlar. ¿No es mucho más peligroso?
Tan sólo me queda respirar y esperar a que todos se vayan y dejen de perseguirme. No estoy sano y no creo mejorar, sigo hundiéndome y sigo empeorando.
Todo tiene un final feliz... por lo menos para algunos.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Inestable
Amas el vértigo, ¿no es así? Te derrites frente a la velocidad, porque el aire atraviesa tus poros. Puedes sentir como el sudor se evapora de ti. La adrenalina acaudala y desborda tus venas, tanto que tu corazón rompe con cada latido tu pecho, lo desgarra.
No me digas que sientes miedo de mí.
sábado, 21 de agosto de 2010
A punto de colisionar
Caminamos sobre estrellas.
Estrellas distantes y sin luces.
No reflejan más que la felicidad de otras.
Solos, estamos, cariño.
No hay nada por hacer, sólo caminar por el Universo.
Tú cantas por Plutón,
yo camino por el Sol.
Podemos vernos, pero no tocarnos.
Tan sólo un salto basta para cruzar la inmensidad.
Cada vez que alzamos las manos
para aferrarnos a una estela,
la Teoría del Bing Bang se encarga de recordarnos quienes somos.
Dos meteoritos a punto de colisionar.
Vaguemos en el infinito,
tan lejos como el vacío lo permita,
sin rumbo.
Que la falta de gravedad nos suspenda.
Ya nada se puede hacer.
Tú cantas por Plutón,
yo camino por el Sol.
Podemos vernos, pero no tocarnos.
Tan sólo un salto basta para cruzar la inmensidad.
Cada vez que alzamos las manos
para aferrarnos a una estela,
la Teoría del Bing Bang se encarga de recordarnos quienes somos.
Dos meteoritos a punto de colisionar.
Ven a Saturno,
un paraíso de gas.
Me invitas a la Tierra,
que supones es un Edén.
Miles de años luz, separan este amor.
Cada vez que alzamos las manos
para aferrarnos a una estela,
la Teoría del Bing Bang se encarga de recordarnos quienes somos.
Dos meteoritos a punto de colisionar.
Recuerda, somos dos meteoritos a punto de colisionar.
Dos meteoritos a punto de colisionar.
No me invites a Neptuno ni a Plutón
Nada podemos hacer ya.
Camino por la Luna
y tú ahora estás en el Sol.
Cada vez que alzamos las manos
para aferrarnos a una estela,
la Teoría del Bing Bang se encarga de recordarnos quienes somos.
Dos meteoritos a punto de colisionar.
viernes, 30 de julio de 2010
No sé
Y me preguntan si alguna vez me he enamorado.
Frente a aquella pregunta, debo comenzar con definir qué es el amor, pero como no estoy para tonterías, debería seguir con algo más fácil: una descripción.
Podría describir el sentimiento más hermoso del mundo, como algo que te hace sentir estúpido, tanto que se somatiza y te sientes con dolor de vísceras, con taquicardia y con taquipnea. Cuando ves a la persona de la cual estás enamorado, piensas que es para toda la vida y comienzas a planificar lo que harás al mes siguiente, cuando cumplas un año y cuando se lo presentes a tu familia. En resumen, lo mejor que te puede ocurrir.
Bueno, creo que me pasó algo así, pero digamos que fue el comienzo y luego... el otro lado... lo que faltó de la descripción, lo que da lo mismo contar, porque ya todos lo hemos sentido y más que eso, lo hemos llorado.
Aún no sé si responder sí o no, pero lo que sentí, no me gustó para nada. Hoy prefiero omitir y reflexionar: ¿Me he enamorado alguna vez?
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