Estoy recostado pensando en las cosas que he logrado, que han pasado y en las que he fallado.
Trato de recordar todos aquellos sabrosos detalles los cuales me han llevado a mentir. También, -¿por qué no?- de las mentiras que otros han utilizado y yo sólo he sido un testigo.
Mentalizo caras y personas. ¿Cómo las llegue a conocer? ¿Por qué soy su amigo? ¿Qué no me simpatizó? ¿Por qué sólo nos saludábamos?
Combino situaciones, palabras, gestos y personas; sólo para calzar los contextos a mi favor... pero lo hecho, hecho está.
Hay algo que no puedo sacar de mi cabeza: en cinco años más, ¿quiénes seremos? ¿dónde estaremos? ¿a quién seguiré viendo? ¿cómo seremos?
Estoy seguro que en cinco, dos, diez, veinte años; me preguntaré lo mismo.