Palabras normales, para gente normal.

domingo 24 de enero de 2010

Eso sos.

Sos la bella oruga que cayó sobre mi hombro un helado invierno. Caías de un reseco árbol, pesada, directo hacia el suelo, pero ahí apareció mi hombro, mi común y nada especial hombro. Antes de reposar sobre mí, rozaste mi cara. El roce fue cálido, dejando un suave aroma a resina en mi mejilla.

Una vez que estabas sobre mí, pequeña oruga, posada sobre mi camisa cuadrillé, no hiciste más que aferrarte, tal y como tu naturaleza te lo ordena. Podía sentir tu energía, podías nutrirte de la mía y yo de la tuya, en una armoniosa simbiosis. Eramos dos seres conectados, entes vagantes que no hacían más que caminar viendo caer las amarillas-naranjas-verdes-cafés hojas desde el cielo, y pisando los charcos que formaba la unión de la calle y de la vereda.

Pequeña oruga, el tiempo dictó que era hora de marchar de mi camisa, era hora de dejarse caer nuevamente, de aferrarse a nuevas sensaciones y a nuevos colores.

No creo ser capaz de conseguir un olor a resina como el tuyo. Sos mi oruga, sos la oruga con la que quiero emprender el vuelo, una vez que consigas tus alas.

Si es verdad que las mariposas viven un día, entonces quiero ser tu espectador el día entero.

sábado 2 de enero de 2010

De labios fáciles

No me avergüenzo al decirlo, porque me caracterizo por ser sincero y transparente; el comentarlo ahora, no responde a nada más que a demostrar quien realmente soy.

Por mucho tiempo, no he sido más que el amor de una noche, pero no de cualquier noche, sino de aquéllas en las que puedes oler la promiscuidad, en las que al entrar al club, se erizan las pelos por las eléctricas miradas de la gente, y en donde todos no hacemos nada más que mordernos los labios, como acto de coquetería extrema.

Una vez dentro del club, en cosa de segundos, ya eres de otra persona. Así de sencillo es ser el amor de una noche. Basta un roce y una mirada.

Reconozco que no me molesta serlo, pero tampoco significa que quiero que así sea la vida entera.

jueves 26 de noviembre de 2009

En el mismo lugar, a la misma hora

Este es el punto en el que volteas y tomas en consideración las palabras de los demás.

Espero, pero a la vez no lo hago. Es algo difícil de explicar, ya que estás dispuesto inconscientemente. No tengo miedo a decirlo, no lo siento como desesperación y menos como dependencia. Todos queremos un período de estabilidad, yo soy uno más.

No temo gritarlo.

domingo 8 de noviembre de 2009

Es un mal día?

Despertamos en distintos lugares, a distintas horas. Caminamos por el mismo lugar. Los dos esperamos lo mismo. Pero algún día estaré para ti y tú estarás para mí, en el mismo lugar y a la misma hora.

lunes 26 de octubre de 2009

Con la mirada puesta en el cielo

Porque no sólo basta con admirar las estrellas, con disfrutar del Sol, con pensar en la Luna y con querer ser aire. Hay que ser estrellas fugaces, rozar la atmósfera y brillar, para luego caer en nuestra cama y ser uno.

Sueña, sueña, sueña... los deseos se cumplen... cuando los quieres mucho... sobre todo cuando se los pides a las estrellas fugaces.


martes 15 de septiembre de 2009

Un gramo de oro.

¿Qué pasa cuando el camino de una persona que ha tenido un buen día se cruza con el de alguien que ha tenido un mal día?.

La persona con mal día (llamada de aquí en adelante M) se ha esforzado todo el día por que las cosas resulten, por deslumbrar a la gente y por hacer que su vida de un vuelco de una vez por todas. La persona que tuvo un buen día (llamada de aquí en adelante como B), sólo ha recibido elogios y ha brillado ante todos, su vida es divina.

M, ya no sabe que hacer, su día está regido por la Ley de Murphy, por más que trata de que las cosas resulten, todo lo que toca se transforma en mierda. B, ya no sabe que más esperar para que su día sea perfecto, pues todo lo que toca se transforma en oro, es un Rey Midas.

M viaja con una nube negra encima, pero rezando porque su día y su vida se transforme en oro. B espera que nada de lo que ha obtenido se transforme en mierda.

B se ha dado cuenta del mal día de M.

Respondiendo a la pregunta: la persona que ha tenido un buen día, sigue teniéndolo, puesto que se ha liberado de la culpa; y la persona del mal día, sigue sumido en la mierda, puesto que ha sido rechazado una vez más, a pesar de su empeño por tener siquiera un gramo de felicidad.

viernes 11 de septiembre de 2009

Sólo quiero ser aire

Siento que me quedo cada día más atrás. Tengo la sensación de que la vida me ha hecho a un lado. Ya no avanzo, ni siquiera retrocedo, estoy estático, inmerso en un estado de incertidumbre. La vida continúa para el 99% de la gente, pero para algunos el tiempo se nos está acabando y el seguir adelante se transforma en un trámite inútil, puesto que nada de lo que hagamos cambiará nuestro destino ni nos dará algo de tiempo extra. Tan sólo queda la resignación de ver como todos prosiguen con sus vidas y tú te conviertes en... ¡qué importa en lo que te conviertes!.

Mi tiempo acá se extingue, y la verdad es que ya no quiero tener esta tortuosa agonía, ¡qué la maldita llama se apague de una vez!.

No sé para donde va mi vida, ni siquiera sé quien soy. Todos estos años he tenido que asumir roles los cuales nunca he querido tener. No quiero más compromisos, no quiero tener que seguir siendo alguien quien no soy y menos tener que seguir proyectando una imagen equívoca de mí.

No soy una persona segura ni soy feliz. No sé ni siquiera que hago aquí.

A veces quisiera que poder decir adiós fuera más fácil.

lunes 7 de septiembre de 2009

Endorfinas a la vena.

El otoño no dejará de existir y el invierno no se hará más pequeño. Sonrían malditos depresivos, les traje una buena noticia.

sábado 15 de agosto de 2009

dospuntos-cierreparéntesis

Puede ser que lo que hoy diga suene totalmente estúpido, irrisorio e infantil; pero poco me importa.

Hoy he decidido que quiero ser feliz.