Siempre esperé que el amor de mi vida fuera mi Alma Gemela. La persona que me entendiera en todo, que me diera los consejos perfectos, que supiera dónde, cuándo y cómo besarme, y todas esas cosas que la gente dice del Alma Gemela. Tal vez, mi visión es un poco idealista, pero da igual, el punto es que soñé con mi Alma Gemela como mi pareja, y no como otra persona, que si bien puede tener mucho en común conmigo, no es exactamente lo que quiero. 

A veces, me sentaba a esperar a que llegara. Aunque no sabia su nombre, ni su cara tampoco, soñaba que con tan sólo una mirada, supiéramos que estábamos hechos el uno para el otro. Que me daría la mano, conversaríamos un rato y sabríamos que eramos el complemento perfecto. Entonces, ¿Perdí el tiempo?. Me senté horas y horas, pensé día tras día en mi Alma Gemela, y ¿no sería más que algo idealizado, inútilmente, por mi cabeza?.
Siempre la gente dice: "no todo es lo que parece". Creo que no se equivocan. "Todo" es, generalmente, inventado por la gente, y las personas últimamente no son de fiar.

Creo que dejaré pasar algunas lluvias, fríos, soles, lunas y millones de hojas más.